MIND ABAD. Conceptual para la Generación Glitcheada
Cero millones es el título de un poemario que perdí. Sus primeros versos decían: “Todo lo que tiene ojos/ Por tierra por mar y por aire/ Reptan deseos y vuelan hambre/ Nadan algo que habrá de restarme/ A su estómago/ Porque todos son mis enemigos/ O afinando aún más las décimas/ Todo tiene ojos”. No recuerdo más…
Para entonces había editado otro poemario, aunque estudiaba artes plásticas. Luego creé una banda de punk, pero de radical vocación dadaísta. Inicié una tesis en el departamento de Historia del Arte, que dediqué a la cultura del rock. Una de mis asignatura docentes llevaba el nombre de “Contaminaciones Artísticas”.
Tras un par de libros de ensayo me adentré en la ficción, pero mezclándola con la realidad, en una cosa nueva llamada blog. Alternaba este experimento literario con un divertimento mashup, donde puse a cantar a Jiménez Losantos como si fuera Marilyn Manson. Y a Donkey Kong protagonizando un remake de F for Fake, haciendo de Orson Welles. Toda esta falta de respeto a las convencionalidades, no se explica por lo multi-disciplinar. Es más bien cuestión de espíritu indisciplinado. Y habiendo aceptado al final lo MultINDisciplinar como forma de ser, nace forzado el acrónimo como surgido de una crisálida, M.IND-ABAD.
Frente a la discontinuidad en lo visible, de lo trazado por estas formas de encaje indisciplinado, como su propia razón de ser constante, aparece el engaño generacional. Primero al entender que la cultura juvenil bebe del manantial envenenado de la Estética moderna. De aquellas aguas los despolitizadores lodos, del triunfo de algo llamado estilo, como límite de actuación personal. Al principio la pregunta era si el rock era arte, y al final resulta que la Estética lo ocupaba todo. A mi modo de ver ésta es la estructura específica, del engaño particular que ha sufrido nuestra generación.
El poder establecido se perpetúa a través de un engaño, que se renueva generacionalmente. Mediante simple coacción física no podrían con la gente, porque en la cima sólo cabe una minoría. Por eso precisan de las personas el compromiso profundo de su corazón. Para eso antes tenía la magia y la religión, y ahora la publicidad, el marketing y la televisión. A nuestros abuelos los engañaron con la Patria, y a nosotros con las Marcas. A ellos les contaban de infiernos y carestías, a nosotros de vivir en el mejor de los mundos. Pero como toda mentira, nuestro engaño también ha cumplido su plazo.
Es a la vista de esta evidencia engañosa, que la indisciplina y el sentido crítico dejan de parecer un problema intrínseco. Cuando el engaño está claro, el espíritu indisciplinado se revela como lo que siempre fue: un movimiento de defensa lógica contra los problemas del propio contexto. El mecanismo de defensa más natural para la propia supervivencia: el pensamiento crítico. Y sólo mientras los problemas permanecen disfrazados y ocultos, la indisciplina de objetar críticamente aparece como algo contradictorio.
Pero ahora el engaño está claro, y no hay por qué padecer por más tiempo el movimiento a la indisciplina crítica, como una tensión interior e inadecuada. Cuando titulé ese poemario que perdí “Cero millones”, mis sospechas internas eran ciertas. Era verdad que aparentando tenerlo todo, no teníamos más que mucho de nada. Una generación llamada al error de cálculo, en la fase de entrada a la asepsia de la era digital. De la Generación X, la incógnita se despejó. Y se reveló como una evidencia constante, de la que no conseguimos zafarnos, la gravedad histórica en la que estamos involucrados.
Así que lo intuimos desde siempre, y ahora lo sabemos, somos la GG, no de grunge sino de glitch. La Generación Glitcheada por el poder establecido, mientras éste se ríe de nosotros en las noticias, a carcajadas. Pero contra sus “Je Jes”, reafirmación en la Multi-Indisciplina. Mutación en mente crítica sin conflicto alguno de usar radicalmente la lógica. Nevermind decían Nirvana, y nos lo creímos. AlwaysMind, dice la historia contemporánea con su lección más actual. Todo importa, y siempre importó. Del concepto de “importancia” a la importancia renovada del “concepto”. Por eso conceptual y analógico, para la Generación Glitcheada de eternos jóvenes y jóvenas, gente diferente y diversa de carnes multicolores, para pasar todos por la misma picadora a menos que le echemos arte al asunto: os saluda Mind Abad.
